Un hombre de origen venezolano pretendía transportar hacia Barranquilla, Colombia, más de un millón de balboas en láminas de oro sólido, cuya superficie había sido pintada de color plateado con la intención de engañar a las autoridades aduaneras. No le funcionó.
El hombre que bajó de un vuelo procedente de Ciudad de México, fue detenido en el aeropuerto de Tocumen, y el metal precioso incautado.
La fachada del venezolano fue descubierta porque las láminas eran demasiado pesadas para ser plata. Al rasparlas, la pintura largó fácilmente y quedó el oro al descubierto.