Si te pide el pobre, no digas que le diste, sino que le pagaste. El pobre que pide al rico lo que le falta y a él le sobra, "mandamiento trae, a cobrar viene". Quevedo.
Un cambio social y político puede contribuir a la felicidad de una nación empobrecida como la nuestra, siempre que los componentes de ella estén capacitados para recibir los beneficios. Es de gran importancia la base cultural y de sensatez de la masa para toda clase de progreso colectivo que hasta las dictaduras se hacen imposible en algunos pueblos donde predomina la lacra social denominada pobreza en sumo grado; en pueblos blandos, insensatos y, por lo demás, enemigo del trabajo disciplinado.
Existe la creencia entre cierta gente acerca de la felicidad colectiva en el sentido de hacerla, como tributo indiscutible, en sentido de la felicidad de los pueblos.
La felicidad por cuestión de carácter colectivo jamás lo fue, ya que la felicidad es absolutamente de base filosófica; es decir, psicológica y cada individuo aspira a una clase de felicidad en consonancia (relación) con su personalidad, su cultura, su base moral y su sacrificio para ayudar al pobre a vivir como auténtico cristiano; es decir, sin choza rústica, sin agua, aire, sol y sin estar sujeto a una hambruna de muerte.
No debemos confundir felicidad con mayores condiciones de vida social. Si comparamos lo que posee hoy la humanidad, la gente pobre, con lo que poseía en la Edad Media, indudablemente que los pobres continúan casi igual en todo el mundo, o quizás peores en agonía de llevar un bocado de algo a su malogrado estómago. Pero si comparamos lo que poseen los ricos, su rendimiento social y sus valores morales con sus derechos de posesión, indudablemente que se comprenden entrones más claramente ciertas expresiones violentas, catastróficas que de vez en cuando azotan la humanidad.
He aquí a Cervantes: Ninguna comparación hay que más al vivo nos presente lo que somos y lo que hemos de ser, como la comedia y comediantes. ¿No has visto tú representar algunas comedias donde se introducen reyes, emperadores, pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace el rufián, otro el embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro enamorado simple y acabada la comedia y desnudándose de los vestidos de ella, quedan todos los recitantes iguales.