La plata es la reina de los metales y es sinónimo de elegancia cuando es utilizada por la mujer, siempre y cuando conserve su brillo.
Adquirir prendas de plata es una cosa; mantenerlas brillantes y hermosas es otra. Para ayudarle en el segundo caso, debes tomar en cuenta las siguientes recomendaciones.
Almacene las prendas de plata en un lugar fresco, seco, que sea preferiblemente hermético, para evitar la oxidación.
No exponga la prenda a agentes corrosivos como el cloro, grasa, sudor, perfume, agentes alcalinos, ni a la salinidad por mucho tiempo.
Evite la exposición directa a la luz artificial o a la luz del sol por tiempo prolongado.
No almacene directamente en la madera, ésta a menudo contiene ácidos que pueden afectar la superficie de la plata.
No apile la joyería en un cajón. Algunas piezas pueden rayar a otras. Mejor envuelva individualmente cada pieza en un paño y manténgalas separadas.
Almacene cada artículo individualmente en su propia bolsa suave o en un compartimiento separado de su caja de la joyería.
Limpie la joyería con relativa frecuencia para mantener su brillo y belleza. Toda la joyería se puede limpiar con seguridad si se sumerge por diez minutos en agua tibia jabonosa (no utilizar un jabón detergente). Se puede tallar con un cepillo suave para remover la suciedad. Finalmente, seque la prenda muy bien, sobre un paño absorbente.