La huelga de choferes que afectó a las ciudades de La Paz y El Alto durante los últimos dos días fue suspendida hoy, después de que los sindicatos lograran el compromiso del Gobierno boliviano de ampliar de 60 a cien días la congelación del coste de los carburantes.
El Gobierno de Carlos Mesa decidió dejar fijo el litro de gasolina en 42 centavos de dólar, el de gasóleo en 39 centavos y el de una bombona de diez kilos de gas licuado para uso doméstico en 2,81 dólares, todo ello hasta el 1 de diciembre, informaron hoy fuentes oficiales.
La medida puso fin al conflicto con los conductores, que también presionaron al Gobierno con una huelga de hambre iniciada hace una semana y que, según los dirigentes, llegó a tener dos centenares de participantes en diferentes sedes en La Paz y El Alto.