En estos momentos la economía informal se encuentra en pleno auge. Los semáforos de las calles panameñas son testigos de personas que venden de todo para llevar el sustento diario a sus hogares, no importa la actividad que realicen.
A pesar de la informalidad de sus negocios, todos los días se levantan a la misma hora y venden en el mismo lugar.
Esto quiere decir -según el economista Alfredo Campos- que estas personas tienen la formalidad de la economía informal, pero ¿qué quiere decir esto?
De acuerdo con el experto, desde que alguien vende un producto, y es quien pone el primer dinero de la inversión se considera un microempresario y ya muchos bancos se han percatado de estos.
También existen las personas que empiezan realizando actividades en sus hogares. Dentro de este rango se colocan las pintadoras de uñas, los estilistas, los barberos, las costureras y sastres, entre otros. Todas estas personas registran ganancias que aún por pequeñas que sean, son fuentes de ingresos ajenas a sus entradas económicas fijas.
En cambio la Autoridad de la Micro Pequeña y Mediana Empresa (Ampyme), considera que es importante que los propietarios y vendedores conozcan la rentabilidad de su negocios y las ganancias que genera, además es indispensable que en la primera oportunidad que tengan los negociantes, legalicen su empresa, no importa la categoría en la que se encuentren.
Actualmente existen 27 mil 546 empresas inscritas en la Ampyme y existen un sin fin de empresas dedicadas a actividades comerciales.
Aunque muchos empresarios no se consideren como tal, es hora que se conozcan las ganancias para saber en que posición se ubica su empresa.
Un documento de la Ampyme señala que las empresas que facturen al año menos de 150 mil son consideradas micro empresa ya sea esta formal o informal.