Panamá pierde anualmente unos 10 millones de balboas de su Producto Interno Bruto (PIB) como consecuencia de los efectos del ruido en la ciudad de Panamá, según reveló un estudio de la revista Tecnociencia.
Enfermedades, tardanzas, ausencias y baja eficiencia son consecuencias de los niveles de ruido en Panamá, los cuales de acuerdo al estudio alcanzan hasta 88 decibeles en las horas pico, lo que supera el máximo 70 decibeles recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
A partir de los 80 decibeles se manifesta la fatiga auditiva, con consecuencias para la salud.
Esta pérdida de 10 millones de balboas representa un 0.2% del PIB.