El Ministerio de Salud advirtió la necesidad de mantener normas de saneamiento para las piscinas de uso público y privado.
Se advierte que las personas al entrar en contacto con el agua de la piscina pueden contraer afectaciones a la salud. Si esta agua está contaminada y es ingerida se puede contraer enfermedades como cólera, hepatitis, tifoidea, enfermedades diarreicas, amebiasis, entre otras.
Enfermedades de la piel y los ojos, como el Tracoma (pequeños y abundantes "arbolitos blancos o coliflor", de rápido crecimiento en la piel), las infecciones cutáneas y las enfermedades fúngicas (hongos) de la piel, son también comunes contraídas por el agua contaminada. Otras enfermedades del oído y los pies pueden ser producidas por hongos.
También pueden producirse lesiones corporales por problemas de defectos en la construcción de veredas y escaleras resbaladizas, accesorios mal ubicados, como profundidades no adecuadas.