En medio de protestas de los transportistas de la Costa Arriba, esta semana se dio un saludo de despedida a Jerónimo Aparicio, el conductor que fue asesinado de dos impactos con arma de fuego por un menor de 17 años, quien acabó con la vida del humilde hombre, porque no lo llevó donde quería.
Los transportistas pidieron justicia para Aparicio conocido como "Mito", muy querido en la Costa Arriba por su forma muy comunicativa y sus largos años de ser conductor de bus.
El dolor de esta familia era notorio, sus hijos hoy quedan huérfanos, pero piden a las autoridades que el crimen de su padre no quede impune.
"Mito" como todos le decían, recibió la bendición cristiana en la Iglesia Cuadrangular de la Costa Arriba ante la presencia de muchas personas que solicitan justicia para el conductor.
Ese día el menor asesino disparó y también hirió al hijo del conductor que por fortuna se salvó.