El Canciller designado, Samuel Lewis Navarro, expresó el interés que tiene el nuevo gobierno de mantener relaciones diplomáticas con Cuba, sin embargo, dijo ser respetuoso del retiro de la misión diplomática panameña en La Habana por órdenes de la presidenta Mireya Moscoso.
Lewis Navarro consideró de suma importancia que los temas de relaciones internacionales se traten con los ánimos bajos y de una forma sosegada para beneficio de ambas naciones.
"Es nuestra aspiración mantener relaciones armónicas y productivas con el pueblo cubano como las hemos mantenido desde hace mucho tiempo", dijo.
El funcionario indicó que el gobierno actual es quien maneja las relaciones internacionales hasta el 31 de agosto y las apreciaciones que pueda tener el nuevo gobierno sobre las fricciones entre los gobiernos de Panamá y Cuba será un tema que se considerará a partir del 1 de septiembre.
La posición del gobierno entrante es respetar la Constitución y de igual manera respetar el manejo de las relaciones internacionales del gobierno que tiene el mandato presidencial.
Lewis Navarro manifestó que confía que esta situación con Cuba se logre salvar sin que de ninguna manera el gobierno entrante interfiera con la responsabilidad que tiene la señora presidenta.