Cuando los jugadores hacen su trabajo bien, se habla positivamente de ellos. Cuando no están en nada, se les critica.
Uno de los futbolistas que ha mantenido una buena actuación en los procesos nacionales es Víctor Miranda, hombre fuerte del lateral derecho de la selección.
Miranda, de 22 años, considera que "ser parte de la selección nacional es un orgullo. Nos toca defender esa camiseta roja con todo el corazón".
"La eliminatoria es dura. Nosotros venimos con toda la intención de hacer un gran trabajo. Somos un grupo unido", señaló el jugador en su hogar, ubicado en Juan Díaz.
El seleccionado, quien vive con sus padres, destacó que "las cosas se tratarán de hacer bien hasta el final. Respetamos a los rivales pero tenemos que hacer nuestro esfuerzo y no rendirnos".
Miranda, que se llama igual que su padre, juega para el San Francisco y ha pertenecido a varias selecciones juveniles.
Este jugador estudió electrónica en el Tomás Gabriel Duque. Es padre de una niña y ve en Manuel Torres a uno de sus mejores amigos dentro del grupo.
Así este jugador tendrá que mantener su perfil para continuar defendiendo a su familia, a su orgullo propio y a todo un país.