Entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre, los republicanos realizarán su convención en Nueva York, y allí intentarán presentar a George W. Bush como un líder que merece ser reelecto el 2 de noviembre.
El temor a atentados y los más de 250,000 manifestantes anti-Bush influyeron en el dispositivo de seguridad previsto.
Los republicanos eligieron reunirse a 5 km de donde estaban las torres del World Trade Center, destruidas por los ataques del 11 de septiembre de 2001, que dejaron casi 3,000 muertos. Una de las banderas de Bush para pedir la reelección es su autodenominada "guerra contra el terrorismo".