Los usuarios del servicio de transporte colectivo deben sumar una nueva preocupación cuando se suben a los conocidos "diablos rojos", aparte del temor a perder la vida durante una de las regatas de los choferes, o de la constante zozobra de que se incendie el bus. Ahora hay que tener mucho cuidado al bajarse de la unidad rodante. No vaya a ser que el conductor arranque y lo deje tendido en el pavimento o le pase por encima.
Roberto Jiménez, de 47 años, vivió en carne propia esta cruda realidad, pues justo cuando se iba a bajar de un bus de la ruta de Pedregal, el conductor no permitió siquiera que terminara de hacerlo y arrancó, lo que provocó que el hombre perdiera el equilibrio y cayera en el pavimento dándose un fuerte golpe en la cabeza.
El incidente ocurrió la noche del miércoles, en El Parador, y según testigos, Jiménez cayó de espalda y producto del fuerte golpe quedó aturdido en el lugar.
Como dato curioso, el accidentado tuvo que ser llevado en primera instancia a la Policlínica JJ Vallarino en un auto patrulla que llegó al lugar, porque no había una ambulancia disponible.
Roberto Jiménez se recupera de sus heridas en el Hospital San Miguel Arcángel, mientras que las autoridades están tras la búsqueda del chofer del "diablo rojo", que aunque sabía lo que había provocado, de todos modos se dio a la fuga sin importarle con la suerte del pasajero.