Las investigaciones que adelanta el Ministerio Público contra el sindicalista Saúl Méndez por supuestamente entregarle un arma a un exconvicto y ofrecerle 500 balboas para disparar a manifestantes, pareciera gozar de poca credibilidad.
Se entiende que los Fiscales deben investigar las denuncias que se interpongan en sus despachos, pero éstas deben desarrollarse de manera objetiva y no con el fin de complacer al gobierno de turno.
Ya son varios los casos en que los agentes de instrucción arman expedientes sustentados en bases muy débiles, que obligan a los jueces y magistrados a declarar ilegales la detención.
Aunque a varios sectores del gobierno y del sector empresarial no le agrada para nada el tono un tanto irreverente del dirigente del SUNTRACS, ese no debe ser el argumento para tirarle la caballería judicial.
No podemos caer en el montaje de situaciones para justificar arrestos, porque hoy es alguien del SUNTRACS, pero mañana puede ser usted.
Así las cosas, se hace necesario recuperar la objetividad y no pretender armar un expediente, a sabiendas que apenas que lleguen a un Juzgado o la Corte, será objetado por los encargados de valorar las pruebas.
Al mismo tiempo, la dirigencia del SUNTRACS debe atender las citaciones de los Fiscales, para esclarecer cualquier investigación en marcha.