El gol, el recuerdo, y de paso las lágrimas se conjugaron en el interior del mediocampista Víctor Herrera Piggot, quien la noche del miércoles dejó entrever sobre el engramado del estadio Rommel Fernández, sus más profundos sentimientos en el amistoso ante Guatemala.
Una vez terminado el partido, el volante panameño, quien juega para los Islanders de Puerto Rico, se dirigió a su público para agradecerle por tanto respaldo, cariño, y los aplausos que le dedicaron cuando fue sustituido por Miguel Castillo a los 66 minutos del partido.
Como un homenaje a Víctor Herrera Cambel (ayer fue el sepelio en la iglesia de las Mercedes), su padre asesinado el pasado sábado 18 de agosto en el barrio de Santa Ana, el jugador le dedicó el gol de tiro penal que convirtió a los 53 minutos de juego.
"Ya estaba hablado, habíamos quedado que si había penal, yo lo pateaba", señaló el futbolista luego del partido, en medio del llanto y el recuerdo.
"No puedo ni hablar, estoy recordando a mi padre, esto es para él", agregó el moreno mediocampista.
PIGGOT LLORO...
Dedicó una camiseta a su padre y se marchó rumbo al camerino, donde sus compañeros lo arroparon con el calor del grupo.