Abdiel Ureña, emigrante de "Las Lomas de San Carlos", se gana la vida vendiendo hamacas en el puente elevado de San Miguelito, cerca de La Gran Estación.
Graduado de soldador en Chapala, lo que gana en la venta le sirve para pagar el alquiler de su cuarto, suple sus necesidades básicas y ayuda a su madre que vive en su pueblo.
"El precio de las hamacas oscila entre 12 y 13 balboas. Depende de los clientes, algunos valoran estos objetos, y pagan lo que es; otros regatean para que se las vendan más barata", explicó.