Los actos de despedida de los jóvenes Saulo, Pascual e Isaac tuvieron tres aristas diferentes: la oficial, y la católica y la evangélica.
Durante las primeras horas de la mañana en la funeraria Santa Fé, ubicada a dos cuadras del Hospital Santo Tomás, las calles de honor, los saludos militares y cornetillas con tonadas fúnebres de estilo militar fueron la tónica, ya que se trató de un oficio de la Policía Nacional para darle todos los honores a sus tres caídos.
A la 1:00 pm, en la Parroquia Cristo Redentor, se celebró una misa católica para la despedida de Isaac Martínez, el agente de 23 años que conducía el vehículo Chevrolet en el que se estrelló junto a sus compañeros. Todo terminó en el Cementerio Municipal de Juan Díaz.
Simultáneamente, la Iglesia de Dios de Los Profetas, templo dedicado a la fé evangélica en Río Abajo, era el escenario para los ritos que se dedicaban al eterno descanso de Pascual Polanco y Saulo González.