El empresario Manuel García, vocero del grupo de dueños de push button, reiteró ayer la negativa del gremio de acceder a la propuesta legislativa de solicitar cédula a las parejas de clientes que frecuentan sus establecimientos.
Sostuvo que exigir una identificación significaría acabar con una actividad que brinda sustento a 1,500 personas en Panamá, La Chorrera y San Miguelito, donde operan unas 25 casas de ocasión.
Las declaraciones de García se dieron durante la reunión que realizó la Comisión de Gobierno de la Asamblea Nacional para analizar el proyecto de ley Nº195 que tipifica conductas relacionadas a la producción y exhibición de material pornográfico.