El gobierno de EE.UU. considera que la respuesta de Irán a la oferta de incentivos de las principales potencias occidentales para que abandone sus ambiciones nucleares "se queda corta" respecto a las condiciones fijadas por la ONU.
Según el portavoz del Departamento de Estado, Gonzalo Gallegos, Washington reconoce que "Irán considera su respuesta como una oferta seria y la vamos a revisar".
Sin embargo, añadió, esa respuesta no llega a cubrir las condiciones fijadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, entre las que destaca la que exige la suspensión completa del enriquecimiento y procesamiento de uranio.
Irán respondió que no piensa suspender su programa, aunque ofreció una "nueva fórmula" para resolver la crisis.