La selección de Brasil, campeona olímpica y defensora del título, fue derrotada ayer con claridad (0-3) por Bulgaria en el partido inaugural de la Liga Mundial de Voleibol, que se disputa en Moscú.
Bulgaria no se dejó amedrentar por los antecedentes y desde el primer minuto marcó el ritmo del partido, frente a un combinado brasileño que nunca consiguió ponerse por delante en el marcador.
Tras el engañoso 1-1 inicial los jugadores búlgaros comenzaron a torpedear la defensa brasileña despegándose en el marcador, que a los siete minutos ya mostraba un claro 4-8 a favor del equipo europeo.
El entrenador brasileño, Bernardo Rezende, intentó detener la sangría con un tiempo muerto, pero el 25 por ciento de acierto sudamericano por el 64 de los búlgaros acabó por reflejarse en el resultado del primer parcial (17-25).
La canarinha tuvo la oportunidad de reengancharse al partido en el segundo set, que fue muy disputado y únicamente se decidió en los últimos minutos.