Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos al jueves de Revista 10 en Panamá América y a un día más, después del saperoco que se ha formado en relación al tema del Comité Olímpico de Panamá.
Un tremendo problema que alcanza una magnitud poco soñada. Cuando sale electo Miguel Vanegas, (conocido como "Mike", en su nombre artístico de churuquero, en la murga del carnaval tableño), el problema apenas empieza.
Hemos tenido dos federaciones en muchos deportes y el récord ahora es el tener dos Comité Olímpicos. Por la experiencia que nos ha dado el tiempo, la lucha para designar al Presidente del Comité Olímpico será inmensa.
Seguro de lo que les digo, habrá votaciones el 31 de agosto, ya anunciadas por Melitón Sánchez y ese día nacerá otro Comité Olímpico y tendremos dos, con un problema casi imposible de resolver.
El deporte panameño se hace protagonista por sus dirigentes, los cuales parecen ser una especie de víctimas, que suelen quejarse de todo, cada 60 segundos. Lloran por todo, nunca reciben apoyo, gastan de su propio dinero y siguen en medio de los problemas y bochornos.
Mi pregunta es: ¿Por qué no se van todos, si siempre andan con quejas?
Mi respuesta: Hay algo adentro de la dirigencia deportiva que los hace enamorarse hasta la muerte de sus cargos y no sueñan en dejar sus posiciones, hasta que la muerte lo decida.
Panamá vivirá una crisis deportiva, con atletas en dos bandos, sufriendo por no poder competir y otros mendingando apoyo constantemente.
La montaña de problemas apenas se asoma. Seremos comidilla del ambiente deportivo en todo el continente americano.
Así es nuestro Panamá y nuestro deporte.
ALGO MAS..
Decía el manager Aníbal Reluz en Cuba que Sherman Obando es el poder del equipo. Hay mucha confianza en peloteros que ya han pasado sus mejores momentos. Reluz debe empezar a reclutar a promesas de la pelota panameña. Jugadores nuevos, talentosos, con ilusiones y ganas de representar a Panamá.
¡Viva el béisbol!