Un guardaespaldas de la cantante pop estadounidense Beyoncé golpeó a un insistente paparazzi en la ciudad croata de Dubrovnik.
El fotógrafo quería retratar a Beyoncé y a su marido mientras cenaban en un lujoso restaurante del casco antiguo, pero intervino el guardaespaldas y le propinó un puntapié en los riñones.
El paparazzi respondió golpeando al guardaespaldas con su trípode, tras lo cual éste lanzó el trípode al mar.
Beyoncé y su equipo dejaron entonces el casco antiguo de la ciudad y regresaron a su yate de lujo de 47, 5 metros de eslora.