El Gobierno se apresta a presentar en octubre la quinta reforma tributaria, pero ya adelantó un proyecto que aborda aspectos en esa materia.
Entre los aspectos contemplados, figura el extender el ITBMS a la telefonía fija comercial, las comisiones por servicios bancarios, financieros y de bienes y raíces, así como las comisiones o retribuciones pagadas por las compañías de seguros y reaseguros a terceros; los servicios legales que se presten desde Panamá a personas domiciliadas en el extranjero y los honorarios por servicios legales que se presten a naves de comercio internacional inscrita en la marina mercante.
Además, el cigarrillo pagará un impuesto selectivo al consumo del 50% del precio de venta al consumidor.
También se aumenta de $40 mil a $60 mil, el tope máximo a pagar por los avisos de operación de las empresas, incluidas las de la Zona Libre de Colón u otra.
En cuanto al impuesto sobre la enajenación de bienes inmuebles se establece el cobro del 5% del precio de venta o valor catrastal.
Respecto a los juegos de suerte y azar, se incrementa el pago del 10% al 25% de los ingresos brutos en las salas de juegos. Los casinos, en vez de pagar 10%, deberán cubrir 18% de sus ingresos brutos.
Los nuevos casinos deberán pagar $1 millón por derecho de llave por cada sala, y los operadores de salas de tragamonedas deberán pagar $500 mil.
La tasa única de las sociedades anónimas pagarán al momento de su incripción $250 y los años subsiguientes será de $300.
En tanto, el viceministro de Economía, Frank De Lima, advirtió que la reforma integral, que será presentada en octubre, busca bajarle los impuestos a la clase media, a los que tienen sus salarios y se los quitan mediante los impuestos. "Pensamos que ellos cargan demasiado con el peso tributario".
Según De Lima, lo que recolecten con la quinta reforma tributaria será empleado en necesidades básicas del Gobierno como seguridad, educación y salud.
OTRO
El ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, dijo que es natural que cuando en este país se habla de hacer reformas tributarias, los gremios empresariales se muestren preocupados y algunos opuestos.