A los niños con un brazo fracturado les resulta mejor un simple analgésico que una combinación más poderosa que requiere receta médica e incluye un narcótico, señaló un estudio.
Este probó ibuprofen, vendido como Advil, Motrin y otras marcas, en comparación con el acetaminofén más codeína, una combinación llamada Tylenol número 3 que también es vendida en forma genérica.
El organismo de los niños con ibuprofen registró una mejor respuesta, señaló la doctora Amy Drendel, del Medical College de Wisconsin en los suburbios de Milwaukee, quien encabezó el estudio.
"Era más probable que ellos jugaran, comieran mejor y tuvieran menos efectos adversos", dijo Drendel.