Aproximadamente 208 presos en la cárcel de La Chorrera están en huelga de hambre, algunos de ellos supuestamente obligados por temor a ser agredidos por quienes lideran la protesta, aunque otro grupo si está consumiendo alimentos.
La tarde de ayer, miércoles, los detenidos en las celdas con vista a la calle quemaron sábanas y arrojaron rollos de papel higiénico entre los barrotes y desplegaron una pancarta en la que aseguraban tener 3 días sin comer.
Una de las razones de la huelga es el presunto traslado de 100 detenidos a centros carcelarios de Panamá y Colón, a lo cual se oponen.
Según miembros de la Policía Nacional, los reos están impidiendo el paso a los "pasilleros", que son detenidos de confianza, los cuales realizan venta de golosinas dentro del penal.
Javier Justiniani, de la Fundación de Ayuda al Detenido, se presentó ayer a la cárcel de La Chorrera para actuar como intermediario entre los reclusos y las autoridades del Sistema Penitenciario.
Aún cuando los detenidos aseguran estar en huelga de hambre, el camión que transporta la comida abandonó el penal la tarde de ayer, con la mayoría de los envases vacíos.