El ministro de Gobierno y Justicia, José Raúl Mulino, confirmó que entre las medidas que se estudian para hacerle frente a la creciente criminalidad está el cierre de bares y centros de diversión a una hora determinada de la madrugada.
Aunque aún no se ha establecido nada en concreto, el Premier reveló que se han sugerido horas de cierre para esos establecimientos entre las 2:00 y las 4:00 de la madrugada.
Mulino destacó que lo importante no es la hora que se elija como tope, sino que en un momento determinado las calles del país queden libres de alcohol, otras drogas ilícitas y los delitos conexos que con ellas se asocian.
Diferentes hechos violentos como los accidentes de tránsito, las balaceras y los homicidios en muchos casos están relacionados con la ingesta de bebidas alcohólicas y el consumo de sustancias ilícitas.
La posible aplicación de esa medida ha despertado el rechazo de los propietarios de ese tipo de establecimientos que argumentan que la medida le causara pérdidas económicas y afectará la empleomanía.