Saludos amigos y amigas, bienvenidos a un jueves de tristezas, de penas, y de temas que duelen hasta el "concolón" del corazón.
Primero por Ramón Ramírez, ese zurdo de oro, que ha dado su pellejo a la selección y luego por Aníbal Reluz, que mintió a los periodistas en un caso muy delicado.
Por delante está la profesión, el béisbol y el país. Mentir que un jugador es indisciplinado y taparle sus actos, recrudece las acciones.
Aníbal Reluz jamás debió esconder la realidad, mentir a los periodistas y decirles cosas que no son, para tapar las malas acciones de un pelotero. Debió decir: "Moncho esta fuera, hablen con la Federación" en caso tal de que no quisiera dar el informe del jugador.
Aníbal Reluz se burló abiertamente de los periodistas de EPASA. Los utilizó, los dejó mal parados ante sus lectores y simplemente por esconder que Ramón Ramírez llegaba tarde a la concentración, tras una noche de alegría y mucho más.
Ahora queda la duda si hay o no más casos de indisciplina en la plantilla nacional.
Realmente estamos ante un desastre de equipo. Panamá va a Cuba con más de 6 peloteros que acarician los 40 años de edad. No hay sangre nueva, hay poca juventud, peloteros gordos, pocos atléticos y la disciplina parece ser un himen que perdió su contextura hace buen rato.
Nos duele lo que pasó, pero en medio de esas malas noticias, tenemos temas que alegran a este país.
El coclesano Davis Romero llega hoy a Tampa, para jugar con los Azulejos de Toronto en Grandes Ligas y José Luis Garcés (El Pistolero) tiene ofertas en el fútbol de Portugal.
La vida premia el esfuerzo de los grandes atletas.
¡Viva el béisbol!