Porto Alegre está de fiesta celebrando un Carnaval extra. El Internacional, equipo que comparte con el Gremio el devoto sentir de una ciudad hermosa del Brasil meridional, ha obtenido por primera vez la Copa Libertadores de América.
Desde el pasado 16 de febrero, fue hilando la proeza, con rivales como UN Maracaibo de Venezuela, Nacional de Montevideo, y los Pumas de la UNAM, de México. Volvió a enfrentar al Nacional de Uruguay, en la vuelta decisiva, donde también fue el verdugo de la Liga Deportiva Universitaria de Quito, Ecuador, y Libertad de Paraguay.
Internacional y São Paulo FC empataron 2-2 el segundo partido, con un espléndido colorido en las graderías del Estadio Beira Río, cubiertas por más de 50,000 aficionados, que vieron por segunda vez en los 47 años de historia de este importante torneo, una final en la que se midieron dos conjuntos de un mismo país. Este partido definitorio, lo jugaron el São Paulo FC, tricampeón del mayor certamen continental de clubes, con Internacional, que sólo había disputado una final, la de 1980.
El partido decisivo tuvo un árbitro estrella: Horacio Elizondo, de Argentina, de impecable labor referil en la final Italia-Francia del reciente Mundial de Alemania.
Internacional puso la primera emoción de gol por intermedio de Fernandão a los 29’. Logró São Paulo mantener las esperanzas cuando equilibró el delantero Fabão a los 50’, A los 65’ otra vez se fue arriba el equipo rojo portoalegrense por acción de Tinga. Y empató Lenilson a los 85’, aunque sirvió de poco, porque ya el 2-1 del primer partido prevaleció.