"Jesús Rey de Misericordia que ha dado a tus hijos la Santísima Eucaristía y el Sacerdote, confiamos en ti".
¡Cuántas cosas se pueden hacer con las oraciones, gotitas deliciosas de miel, en esos ratitos libres que parecen "recortes" útiles del día".
"La ociosidad, dice el Espíritu Santo, es muestra de muchos vicios. Eclesiástico XXXIII. La vocación sacerdotal es un llamado de Dios a la persona a sus servicios. Negarse a la predestinación divina no es un pecado, pero sí una descabellada imprudencia. El desertor se convierte luego en un individuo "descentrado". Su vida será una pesadilla diurna. Dios decía: Quién desprecia el llamado será un eterno penitente o un desconcertado.
El sacerdote es el ministro de un culto religioso: El sacerdote. Es en la religión católica, hombre ungido y ordenado para celebrar el sacrificio de la Eucaristía. El sacerdote es el ministerio más excelso y no hace falta ser santo ni sabio para merecerlo. Dios llama a persona de todo género de vida: al político, al empresario, al médico, a hombres de negocio, al hipócrita, al mentiroso, al cizañero, al inquieto, al crítico, al pendenciero, al oficinista, abogado, etc.
El sacerdote es uno de los caracteres más puro y noble, un héroe en las luchas a favor de la fe, el cristianismo y una de las personas más importantes que los demás en su línea. La misión del sacerdote es de apostolado, orientación y pilotaje para nuestra alma. El comprende las tribulaciones de los hermanos y los ayudan a estar tranquilos.
A los Siervos de Dios, odiados, vituperados, criticados despiadadamente, vilmente, dadles Supremo Sacerdote Amoroso: luz, sostén, paz, comprensión, caridad, apoyo y fortaleza cristiana. Guíalos en el mar borrascoso de este mundo, como lo hiciste por amor a nosotros. Mirad, Padre Eterno, en el rostro de vuestros queridos servidores, y por su amor perdonadle todos sus pecados y hacer que canten vuestra misericordia: ¡Oh piadosísima Virgen María y Madre de Dios! Sed la eterna abogada de los mártires de tu Hijo, especialmente de los padres guadalupanos: Jaime Borrero, Alexander Arcia y Jorge Luis Martínez.