Hacía dos meses que zarpó del Puerto de Esmeralda, en Quito Ecuador.
Se trata del ecuatoriano Carmelo Urbina Ramos Otón, de 40 años.
Este humilde extranjero prefirió echar su suerte al mar en vez de seguir con vida en la tierra que lo vio crecer, Quito ya que supuestamente lo querían asesinar.
La razón de su partida del país sureño surgió por diferencias políticas, explicó con un español fluido aunque sus pasos denotaban cansancio tras permanecer dos meses mar adentro con poca comida y hasta sin agua potable.
Según contó Otón, su odisea en el mar por ratos lo hacía pensar en regresar, pero el anhelo de encontrar mejor fortuna en tierra ajena lo convidaba a no desmayar.
El cayuco en que viajó Carmelo mide apenas seis pies de largo y 1 de ancho, con un mástil pequeño e improvisado.
Para desdicha del extranjero, un contingente de uniformados de la Policía Nacional asignados al distrito de de Chepo llegaron de forma imprevista al Corregimiento de Gonzalo Vásquez, en el Distrito de Chimán Panamá y lo detuvieron.
En la forma particular que tiene Otón de hablar vasto para los Policías quienes lo detuvieran. Él aseguró que forma parte del partido del ex presidente Abdalá Bucaram y por eso pide asilo político.