El Ejecutivo debe anunciar hoy la convocatoria de un Diálogo para elaborar un Plan de Desarrollo. Esa sería la opción para calmar un tanto la situación del país que se ve envuelta en reclamos salariales de los grupos magisteriales y del personal de la Caja de Seguro Social.
Esos movimientos poco a poco van contaminando el ambiente de tranquilidad que debe imperar en torno al referéndum sobre la ampliación del Canal. El reunir a empresarios, políticos, sindicatos y a la llamada sociedad civil, puede darle un respiro al gobierno y preparar mejor la estrategia en torno al tema de la construcción del Tercer Juego de Esclusas.
Las encuestas revelan que el Sí ha bajado al igual que el No, pero está creciendo el número de indecisos, lo que resulta peligroso. La población sobre todo quiere mayor detalle sobre el uso que se le dará a los ingresos que genere el Canal de Panamá. Si bien es cierto que en seis años, la vía acuática aportó en los últimos años más dinero al Fisco Nacional, que en los 85 años anteriores a su reversión, la realidad es que la población no lo percibe.
Es probable que los asistentes al diálogo propongan una posposición de la celebración del referéndum para enero del 2007, de esa forma los partícipes de ese encuentro no estarían presionados por el tiempo.
Sin duda que las Naciones Unidas se perfila como un lógico facilitador de ese encuentro de las diversas fuerzas del país. Ya el PNUD ha sido el mediador en conversaciones sobre temas de Estado en Panamá. Ojalá que la oportunidad que hoy se presenta, sea aprovechada por todos los actores nacionales y que cada grupo brinde sus mejores aportes.