Ocho ex empleados de la ARI continúan sus protestas en la escalinata de la Iglesia Don Bosco, a fin de exigir pronto reintegro a sus puestos de trabajo.
Por su parte, Rolando Román, de 60 años, señaló que laboró por espacio de 27 años en el sector público y le faltan 16 meses para jubilarse.
Román se encuentra encadenado en señal de protesta, en vista de que el 13 de julio por protestar por el despido de 25 compañeros de trabajo fueron igualmente cesados con el resto de la directiva de la Asociación de Empleados de la ARI.
El despido de los dirigentes fue ordenado por el Ministro de Economía y Finanzas, Carlos Vallarino, denunció Román.
Vallarino adujo que los despidos ocurrieron por la finalización del contrato, lo cual no es cierto, señaló el dirigente.