El primer aniversario del comienzo del proceso de "desconexión" pasó sin pena ni gloria en Gaza, donde la situación es tan grave que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, y el primer ministro, el islamista Ismail Haniye, preveen crear un gobierno de unidad nacional.
Abbas, dirigente del movimiento nacionalista Al Fatah, y Haniye, del movimiento islamista HAMAS se reunieron a puerta cerrada después de que el presidente de la ANP se entrevistara con representantes de las facciones armadas.
Ninguno de los dos hizo declaraciones al salir de la reunión, que duró tres horas, y el portavoz de la Presidencia palestina, Nabil Abu Rudaina, se limitó a decir que habían analizado la situación en los territorios palestinos y varias cuestiones de carácter interno.
El presidente quiere buscar, además, la posibilidad de un alto el fuego con Israel y examinar el caso del soldado israelí Guilad Shalit, capturado el pasado 25 de junio en Gaza por milicianos de HAMAS.
La captura de Shalit dio lugar a una operación militar israelí contra Gaza que precedió a la que concluyó con un alto el fuego en el Líbano (en cumplimiento de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidades (ONU), que también empezó con el secuestro de dos soldados.