La selección española, en su primera prueba tras la eliminación en los octavos de final del pasado Mundial de Alemania 2006, sumó ayer un decepcionante empate en su visita a Islandia, donde el equipo español evidenció su necesidad de mejorar con vistas a la próxima clasificación para la Eurocopa 2008.
El 0-0 amargó el partido cien de Raúl González con la camiseta española, en el que el equipo nacional dispuso de varias ocasiones de gol ante la portería de un acertado Arni Arason, pero que nunca halló la fluidez ni la precisión necesaria para desbordar a un rival al que le bastó su lucha para contrarrestar el juego de España.
El equipo de Aragonés creó enorme expectación en Islandia. El estadio Laugardalsvollur se llenó para el duelo, que sólo perteneció al equipo visitante en el primer cuarto de hora, en el que la buena circulación de balón de Cesc Fabregas, la movilidad arriba y el repliegue defensivo local le dieron el pasajero control del choque.