Arlene Reyes, a pesar de las huellas que lleva en su rostro por los actos de violencia de su esposo Ismael Menchaca Sánchez, siente tristeza, porque sus hijos están huérfanos, pues tras golpearla brutalmente, luego se ahorcó, en Panamá Oeste.
La mujer de 23 años tenía casi 7 años de casada con Ismael. El día de los hechos hasta le llevó flores. El hombre estaba obsesionado y se tornaba violento. Varias veces golpeó a su compañera, quien decidió por fin separarse hace tres meses. Le dejaba hasta 100 mensajes telefónicos por día diciéndole que la amaba y que regresara.
El 1 de agosto la atacó. Le dio de golpes y de una mordida le arrancó parte del cachete. Con un hacha en la mano advertía que no gritara, porque sino mataría a los niños. El tormento se extendió desde las 11:00 p.m. hasta las 3:00 a.m. del 2 de agosto, cuando Ismael se fue y luego se ahorcó.