España y, sobro todo, Pau Gasol, han causado una sacudida en su llegada a Beijing.
El equipo español aterrizó en la capital de los Juegos, procedente de Shanghai, ciudad en la que aterrizaron este lunes sin haberse podido entrenar.
Y ese momento de aparecer públicamente puso de manifiesto la gran popularidad del equipo español, actual campeón del mundo, y de la gran estrella que lo abandera, Pau Gasol, que tardó más de media hora en alcanzar el autobús del equipo entre atender a los medios de comunicación y firmar autógrafos a la gente que se formó a su alrededor.