La ingesta de alcohol sigue siendo el gran problema de salud en la América y urge tomar medidas para que la población tome conciencia y se combata el uso excesivo de esta droga en la población, aseveró la Dra. Maristela Monteiro, asesora regional en alcohol y abuso de sustancias, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Ante un auditorio lleno, la especialista lamentó que los gobiernos no desarrollen políticas que busquen la disminución del consumo de estas bebidas, las cuales tienen la gran ventaja respecto a otras drogas de que su venta es legal.
Monteiro resaltó que los casos de violencia intrafamiliar van prácticamente casados con el consumo de este tipo de bebidas, ya que una persona cuando bebe altas cantidades de alcohol pierde su capacidad de entendimiento y está sujeta a reaccionar violentamente ante cualquiera eventualidad. Instó a los gobiernos a que implementen políticas como aumento de los precios de este producto, limitar la cantidad de bebidas que puedan ser adquiridas por los consumidores y regular la venta de licor.