Tras un viaje de 137.000 kilómetros por todo el mundo, no exento de problemas, la antorcha olímpica llegó ayer a Beijing, donde dentro de dos días encenderá el pebetero del Nido de Pájaro (Estadio Olímpico) y marcará el inicio de los Juegos de la XXIX Olimpiada.
Transportada en avión, la antorcha aterrizó en el Aeropuerto de la Capital de Beijing, procedente de la provincia de Sichuan (suroeste), penúltima etapa del relevo.