Apareció en Panamá, traído por Carlos "Chicho" Martans, en los partidos decisivos de la 13ra. temporada de ANAPROF 2000/2001.
El domingo 4 de febrero del 2001 se enfrentaron Panamá Viejo y Tauro FC en la final de la décimo tercera temporada del Fútbol No Aficionado, alcanzando los "cangrejeros" por 4 a 3, su primer título, guiados por Gary Stempel.
En el subcampeonato del Tauro FC, ese año, llevados de mano por Alfredo Poyatos, destacó un delantero colombiano, moreno de rulos, quebradizo y difícil de marcar, que jugaba muy bien, Héctor Emilio Nazarith, nacido el 14 de enero de 1977. Tenía 1.70 de estatura, y pesaba 73 kilogramos. En su patria, jugaba en el Real Cartagena. En el 2001, se fue a El Salvador, y de regreso, caló aquí.
El Tauro FC se coronó campeón del Torneo de Apertura al empatar 2-2 con Arabe Unido (un gol suyo), el 15 de junio del 2003; se impuso al mismo adversario 4-1, el 22 de junio. En la escuadra titular del colombiano Gonzalo Soto estaba Nazarith.
El Tauro FC se coronó también campeón del Torneo de Clausura 2003, al golear al Alianza 5-1 (un gol de Nazarith).
En la final del Torneo Clausura 2005, San Francisco derrotó 2-0 al Atlético Veraguense, el 12 de noviembre del 2005. Héctor Nazarith jugó los últimos 45ava bajo las órdenes de Gary Stempel.
Nazarith jugó durante su carrera en Panamá en dos equipos: Tauro y San Francisco, disputando muchas finales. Por eso estos dos equipos le rendirán un homenaje póstumo esta semana, para rendir así homenaje a un gran jugador.
En el 2007, empezaron los contratiempos con la salud de Héctor, que contrajo el dengue hemorrágico. Se eliminó el tercer partido entre el campeón del Torneo Apertura de ANAPROF, y el vencedor del certamen Clausura. Tauro FC, el 20 de marzo, fue campeón de Apertura 2007, ganando a San Francisco 2-0. Nazarith jugó apenas los últimos diez minutos.
Sobre finales del 2007, llegaron noticias preocupantes sobre la salud de Nazarith, a la sazón recluido en la clínica Rey David de la ciudad de Cali en la unidad de cuidados intensivos.
Por una bacteria, que afectó su sistema respiratorio, quedó en estado de coma con respiración artificial. A primeras horas de ayer martes, Héctor Emilio Nazarith, moreno de rulos, quebradizo y difícil de marcar, que jugaba muy bien, duerme para siempre.