La indeseable muerte acabó con tres días de agonía para Eusebia Salinas Sire después que una serpiente la mordió en la mano izquierda la tarde del sábado, cuando caminaba en el área de su casa en el distrito de Muná, perteneciente a la extensa comarca Ngobe Buglé.
Familiares de la señora de 32 años trataron de salvarla, sin embargo, la distancia que hay desde su casa hasta el Centro de Salud de Tolé, que es el lugar de atención médica más cercano, contribuyó a que el veneno surtiera efecto y le negara la existencia en momentos donde ya había sido trasladada al hospital de San Félix.
Se conoció que tres personas, incluyendo a un menor, han muerto por mordeduras de ofidio en lo que va de este año.
Las grandes distancias que hay entre la mayoría de áreas inaccesibles de la comarca Ngobe para llegar hasta los Centros de Salud, son las principales causas para que los afectados no logren salvar sus vidas.