El embajador de Estados Unidos en Panamá, William Eaton, aseguró ayer al Canciller Samuel Lewis Navarro que no quiso entrometerse en los asuntos internos de Panamá, luego de expresar su preocupación por el desbalance que existe dentro del sistema de justicia para castigar la corrupción de cuello blanco.
"Mis comentarios no fueron hechos con la intención de entrometerme en asuntos internos de Panamá, deben ser interpretados como las preocupaciones de un buen amigo, cuyo gobierno tiene el interés en un Panamá libre de corrupción", dijo.
Eaton y Lewis Navarro sostuvieron una reunión la tarde de ayer para intentar esclarecer el trasfondo de las críticas del diplomático estadounidense al Órgano Judicial.
"Como le dije al presidente Torrijos: el problema de la corrupción en Panamá es un reto principalmente de los panameños y sus amigos de Estados Unidos quieren ayudarle en esta tarea", declaró.
El embajador le recordó al Canciller que el apoyo de su gobierno a Panamá en el combate contra la corrupción supera los B/.2 millones, en instituciones como la Contraloría, Procuraduría de la Administración, Ministerio de Educación, Fiscalía Anticorrupción, entre otras.
"Nuestro compromiso no es solo palabras ni tilín tilín... la corrupción no es un problema de aquí de Panamá, esto es un problema mundial y en Estados Unidos tenemos nuestros retos contra la corrupción", señaló.
En tanto, el Canciller Lewis Navarro resaltó que el gobierno nacional ha avanzado de forma significativa en el tema de transparencia en este periodo presidencial.
"De parte del gobierno del presidente Torrijos le agradecemos esta cooperación de Estados Unidos centrada no solo en palabras, sino en apoyo concreto a ciertos programas", declaró.