El Parque del Dominó o de los Aburridos estaba medio vacío esa mañana lluviosa. No se puede jugar bajo la lluvia, aunque sea sólo un chubasco. Pero a un extremo no podían faltar los representantes de los "más pobres de los pobres de Panamá".
Todos me recibieron con sonrisas y alegría. Por lo visto los periodistas no visitan a menudo ese pintoresco lugar.
De sopetón la reina de las hojaldres, la madama conocida como "La Panga" me dijo:
"Señor periodista, escriba que estamos en desacuerdo con Martín ande regalando millones que le quita al pueblo con los impuestos".
No entendí de inmediato el asunto. Entonces el gordo ex pescador de Puerto Caimito, conocido como "Tamboril", explicó:
"No creo que le guste al pueblo que Martín haya regalado más de ocho millones de balboas para dizque salvar de la quiebra a la cooperativa de bananeros de Puerto Armuelles".
"Con esos millones se hubieran podido arreglar problemas serios que tienen los panameños pobres, como nosotros", afirmó el flaco de apodo Cojinoa.
"Si para que Martín regale millones hay que tener una cooperativa que está fracasada, estoy pensando inventar la "cooperativa de productores de hojaldres de Panamá", dijo "La Panga".
"Tamboril" agregó que también el gobierno ha dado mucha plata en lo que llaman "subsidios" para los bellacos transportistas, al rebajarles el diesel.
"Sin embargo, los buses siguen trabajando mal y muchos están dañados", afirmó el obeso "Tamboril".
Por su parte "Cojinoa" chupando la boca señaló que aunque se diga que les alivia un poco la desnutrición, no está de acuerdo con que Martín regale treinta y cinco balboas al mes a miles de familias pobres.
"Eso es una discriminación para el resto de los panameños, porque muchos también necesitan plata para comer ya que no tienen empleos", aclaró el ex pescador de Puerto Caimito.
Les fije que estaba en contra del "paternalismo" político, que más bien pareciera que busca votos para el SI del referéndum del Canal y las próximas elecciones.
"Regalar los millones de impuestos del pueblo panameño a unos cuantos, es el juega vivo de siempre. ¡Que ellos también se joroben trabajando como nosotros!, "gritó "La Panga".