Nos llamó la atención un artículo publicado por Félix Socorro en degerencia.com titulado: "Errar es de humanos: ¡Pero no en mi empresa!".
En este escrito resalta muchas verdades sobre las equivocaciones que todos los seres humanos cometemos en algún momento. Según Socorro, los errores siempre han sido vistos como muestras de incapacidad, falta de atención, desconocimiento e inexperiencia, entre otras cosas de corte similar, hasta el punto de generar decisiones terminales que sirvan de ejemplo al común para que eviten a todo riesgo la posibilidad de equivocarse.
Existen profesiones donde es imposible pensar en un error: Los cirujanos, los ingenieros de obras, los médicos, anestesiólogos, físicos, ingenieros mecánicos: y tantas otras cuyo mínimo equívoco podía causar efectos tan nefastos que incluso podrían cobrar vidas. Pero aún así "errar es de humanos". Es imposible adjudicarse la más amplia y legítima perfección en la ejecución de un ejercicio profesional o cualquier otra manifestación laboral. Dice el analista que las empresas que poseen como cultura maximizar los errores presentan una notable incapacidad al momento de reconocer el éxito ajeno o de sus propios colaboradores, pues, al parecer, obviar el éxito y destacar el error facilita la implementación de políticas orientadas a ofrecer el mínimo de beneficios a sus empleados.
Si bien es cierto que el individuo es responsable de lo que hace, pues tiene como base su experiencia y conocimiento, no es menos cierto que las condiciones en las que opera son dinámicas y cambiantes y por lo tanto nadie, absolutamente nadie, está excepto de equivocarse, así que acepte los errores como un paso para buscar la perfección en su empresa y en su vida personal.