"No hubo falla, hubo un tiro de diferencia", así se expresó ayer a su llegada al aeropuerto de Tocumen, el técnico de la selección nacional de baloncesto, el argentino Guillermo Vecchio, al referirse a la derrota dramática sufrida el pasado domingo ante Puerto Rico (87-90), en la final del baloncesto de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena, Colombia.
"Cualquiera de los dos equipos pudo haber ganado. Estoy muy feliz con los muchachos, ya que demostraron disciplina. Son un ejemplo, tenía tiempo que no trabajaba con un grupo así", comentó Vecchio, quien elogió la labor de sus jugadores.
"Nos faltaron décimas de segundos para cumplir con nuestro segundo objetivo", se lamentó.
Ahora, el estratega mira hacia el Campeonato Mundial de Japón, que empezará el 19 de agosto, y al respecto dijo que los dos fogueos ante el quinteto boricua, la próxima semana, "van a ser muy buenos".
En cuanto a las nuevas incorporaciones (Rubén Douglas y Danilo Pinnock), dijo que "eso lo anunciará la FEPABA este jueves".
El domingo, con pocos segundos en el reloj para el final del encuentro, el base José Barea encestó un triple con el que Puerto Rico venció a Panamá, y de paso, se llevó la de oro en Cartagena.