A ORILLAS DEL RIO LA VILLA
Un corregimiento para mi compadre (II)

Santos Herrera

E
llos supieron utilizar su poder e influencias, y cuando un compadre quería ser Corregidor, la manera más fácil de hacerlo era ordenar la aprobación de un nuevo Corregimiento. De más está decir que la nueva autoridad, estaba a la completa disposición del cacique político, para presionar y perseguir a los adversarios. Y por supuesto, como estas decisiones se tomaban a la ligera, y a veces teniendo unos trapos de más en la cabeza, estos nuevos Corregimientos surgían sin ninguna clase de especificaciones, linderos y mucho menos puntos reales y concretos que marcarán en el terreno, los límites de la nueva jurisdicción. A dicha realidad, que se presentaba en todo el territorio nacional, tuvo que enfrentarse la Comisión y después de arduo trabajo, logró la aprobación de dos leyes por parte de la Asamblea Nacional de Representantes de Corregimientos, las cuales causaron 390 modificaciones al mapa político-administrativo de Panamá.

Recuerdo muy bien que entre tantos Acuerdos Municipales curiosos y folclóricos estaba el del Concejo de Guararé, en el cual se creaba un Corregimiento en que el límite del norte era una línea imaginaria que partía del nacimiento de la quebrada El Gallote y terminaba en un palo de mango carate ubicado en la finca de Anastacio Espino. Cuando fuimos allá, debido a la deforestación, había desaparecido la quebrada, y el palo de mango tenía años de haberse secado. Por los lados de Pedasí se encontró otro límite que tenía como punto de partida el trapiche de ño Gumercindo Acevedo, y en línea recta se extendía hasta el puente. Como es natural, los miembros de la comisión nunca encontramos el famoso trapiche ni tampoco el puente, ya que el río había cambiado de cauce. Otro caso que llamó la atención fue el límite del Corregimiento de Nuario con su vecino. Cada una de las partes señalaba el que más le convenía. Cuando los ánimos estaban caldeados, a alguien se le ocurrió consultar con la persona más vieja del pueblo, y cuando se le explicó la situación, el noble anciano, con mucha sabiduría, comenzó a cantar una cumbia del famoso músico Clímaco Batista, cuya letra decía que desde que se pasaba la quebrada, se entraba a Nuario. El litigio quedó dirimido de inmediato.

Los chiricanos tampoco se quedaron atrás y también contribuyeron con su aporte a tan original forma de hacer Corregimientos. Los miembros de la Comisión de límites guardaron copia de un Acuerdo Municipal del Distrito de Boquete, que solamente consta de dos artículos y que a la letra dice así: "Art. Primero : Créase el Corregimiento de Palmira en el Distrito de Boquete. "Art. Segundo: Este Acuerdo entra a regir tan pronto llegue a esa comunidad un miembro de la Guardia Nacional". Así de sencillo. No dice más nada. Los límites fueron señalados 40 años después cuando se aprobó la Ley 1 de 26 de octubre de 1982, que recogió en un solo cuerpo legal a los 505 Corregimientos con sus respectivos límites.

 

 

 

 

 

 

 


 

AYER GRAFICO
Romería al mausoleo de Omar Torrijos en el primer aniversario de su muerte.


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, abandono a los ancianos.


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