Chalecos contra bala, esposas, una bomba para matar sardinas, varias granadas, fusiles de asalto AK- 47, rifles, escopetas de diversos calibres, múltiples armas de fuego en uso y fuera de funcionamiento fueron recogidas ayer en el primer día de recolección de "Armas por Comida".
El proceso de recolección de las armas se realizó ayer jueves desde tempranas horas, en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en el corregimiento de El Chorrillo, donde se recogieron 101 armas y se pagó 17 mil balboas en bonos para comida y medicinas, según informes del jefe de protocolo de la Gobernación de Panamá, Gabriel Martino.
La fuente reveló que en la mañana de ayer acudieron adultos mayores, quienes deseaban deshacerse de armas conservadas en sus casas, mientras en la tarde se acercaron los residentes del barrio, siendo la característica que eran personas sin vida delincuencial y de edades avanzadas.
Se han dado casos de personas del malvivir que entregan o venden sus armas a otras no sospechosas para el intercambio, pues los delincuentes no tienen la confianza para acercarse ante la Policía, señaló Martino.
La asociación de tenedores de armas evaluaron las mismas con la Policía Nacional y luego del valor dieron los bonos para ser canjeados en varios supermercados de la localidad.
En el programa, que continúa hoy en el Centro de Restauración El Buen Pastor de Calle 26, El Chorrillo, tiene la finalidad de sacar de circulación la mayor cantidad de armas legales e ilegales y disminuir las cifras de 130 mil armas que hay en las calles.
El proyecto Armas por Comida, que es una iniciativa de la Gobernación de Panamá, se trasladará la próxima semana a otro punto de la ciudad, que será notificado una vez termine la recolección en El Chorrillo.