Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy en el denominado viernes de cucarachas, cuando empezaba a brotar una luz de cambio, de repente se fue la luz y nos ha dejado en tinieblas.
Parece que el mundo de la dirigencia es tan complicado que los que están no quieren salir y los que no estamos, no queremos entrar. Este mundo raro de dirigentes deportivos nos deja mucho que pensar y nos deja sorprendidos, pues ayer en la tarde, a eso de las 4:15 p.m. nos llega una nota de Olmedo Sáenz, en la que declina a ser aspirante a la Federación Panameña de Béisbol.
Respetamos su opinión, Olmedo siempre ha sido un hombre de mucha capacidad, un gran pelotero, inteligente y sabe lo que hace, por eso y muchas cosas más, siempre tendrá nuestro respaldo eterno.
Olmedo se fue y no creo que haya otra persona con el carisma en este momento, para desplazar a Franz Wever del poder, por lo que seguiremos con la misma tónica, miremos hacia adelante y que no se hable más.
Decía en su nota el amigo Olmedo Sáenz: "Mi condición de empresario y profesional serio me ha llevado a reflexionar lo delicado y complicado de esta problemática realidad, que a mi juicio no debe continuar por lo tanto no quiero terminar en un limbo jurídico como ha sucedido con otros organismos y federaciones deportivas en Panamá".
No entiendo, pero no cuestiono, simplemente me dejo llevar por la corriente. La palabra jurídica aparece en varias ocasiones, veamos otra: "Al manifestar mis intenciones, me encontré ante un panorama jurídicamente adverso a mis aspiraciones".
Jurídicamente nos quedamos pensando, de lo que jurídicamente pueda pasar, si alguien que tenga un comentario jurídico al respecto, me puede explicar, que me escriba", saludos a todos, y buena suerte Olmedo, buen trabajo.
¡Viva el béisbol!