¿Será cierto? Dicen que los hombres cuando tienen una discusión con su jefe o amigo puede resolver el asunto de la manera más armónica y racional, pero que las mujeres que se pelean lo hacen para siempre. El odio de las mujeres es salvaje, africano, e interminable; por eso es imposible ver una luz entre tanta tempestad.
Sin discriminar a nuestras bellezas que se han desempeñado con éxito en el mundo laboral, podemos decir que el bochinche se incrementa en la medida en que crezca el número de ellas en las oficinas.
Hay personas que se han dedicado a la tarea de estudiarlas. Algunos de estos entendidos aseguran que cuando este grupo de personas labora para grupos numerosos tienden a establecer sub grupos para mantener una especie de fortaleza y semejanza entre las que conforman el equipo.
Ellas buscan asociarse con chicas de igual pensamiento para hacer todo lo que les encanta: hablar de lo que hacen, hablar mal de su jefe, hablar de las novelas, hablar mal de otras mujeres, en fin. Ellas no paran de contar 'cocoas'.
Cuando una mujer se pelea con su amiga le declara la guerra para siempre. La mayoría de las peleas se dan por situaciones amorosas. Unas reclaman que les quitaron a su novio, cuando en realidad no se han dado cuenta que el tipo se las levantó a las dos para lograr un objetivo.
¿Para qué pelear? Dejen de arañarse y halarse de los cabellos. Las mujeres deben cambiar de estilo. Claro está que no son todas las mujeres, pues hay chicas que ni les interesa la vida privada de los demás. Así debe funcionar el esquema.
Si tanto critican a los hombres, por qué no toman en cuenta la manera en que ellos arreglan sus asuntos. Tal vez desarrollen más sus habilidades.