Panamá debe esclarecer y castigar los posibles abusos cometidos durante los enfrentamientos de julio entre policías y huelguistas, que dejaron dos muertos, señaló este jueves la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW).
"El gobierno de Panamá debe asegurarse de que se lleve a cabo una investigación judicial exhaustiva e imparcial de los posibles abusos cometidos", indicó HRW en un comunicado.
Los enfrentamientos comenzaron el 8 de julio, días después de que huelguistas bananeros protestaran contra una nueva ley que restringiría las actividades sindicales y continuaron hasta el 11 de julio, cuando el Gobierno suspendió temporalmente ciertos aspectos de la ley.
Los hechos dejaron un saldo de al menos dos víctimas fatales y cientos de heridos, según la organización.
El presidente Ricardo Martinelli creó la semana pasada una comisión especial para que se ocupara de la investigación.
"La comisión especial podría ayudar a esclarecer lo sucedido, pero eso de ninguna manera puede reemplazar un proceso penal", expresó José Miguel Vivanco, director para Las Américas de Human Rights Watch.
La oficina de derechos humanos de Panamá señaló que la policía no había cumplido con los protocolos establecidos para el control de multitudes y que la gravedad de las lesiones constituía "un claro y abusivo exceso de la fuerza".
Por su parte, la policía panameña afirmó que algunos de los manifestantes portaban armas de fuego, machetes y arrojaban bombas Molotov.
Los medios locales también informaron que los manifestantes incendiaron bancos, edificios públicos y empresas privadas.