La solidaridad con el prójimo es la clave del éxito, aseguró el micro comerciante y vendedor de verduras, Ramón García, quien emprendió la actividad hace dos años en un pequeño negocio improvisado, ubicado a la entrada de Loma Cová, distrito de Arraiján.
Cuenta que el kiosco de venta de verduras es el sustento de muchas familias de estratos social humilde, el desempleo en el país es alarmante, las personas provienen de comunidades de difícil acceso en búsqueda una oportunidad les abre las puertas de alguna forma.
"Las comunidades de Nueva Esperanza, La Cascada, Las Nubes, Cristal, Las Torres y Boyalito localizadas en los predios del sector hay mucha pobreza y pobreza extrema siempre ofrece donaciones a las templos cristianos", confesó.
Según el pequeño comerciante las donaciones son de verduras, frutas para los niños, y otra ayuda humanitaria que ofrece por el bienestar de los más necesitados, hay mucha miseria en la comunidad que requieren de atención con carácter de urgencia familias que carecen de lo indispensable para su sustento familiar.
García reconoce que vende productos de muy buena calidad a un precio accesible para estas familias de muy escasos recursos económicos, esto con el propósito de satisfacer necesidades a cientos de hogares humildes.