 |
Ovidio Ernesto Díaz Espino.  |
Un libro escrito por el abogado Ovidio Ernesto Díaz Espino, de 39 años, revela que algunos próceres de la separación de Panamá de Colombia recibieron beneficios personales por parte de Estados Unidos para gestar ese movimiento en 1903.
El polémico libro revela además que influyentes financistas y políticos norteamericanos constituyeron un consorcio para comprar las acciones de la quebrada Compañía Francesa del Canal, para luego venderlas al gobierno de Estados Unidos, obteniendo una ganancia de hasta 1,233%.
Además se revela que militares colombianos, entre ellos el general Esteban Huertas, recibieron dinero a cambio de que no se opusieran a la independencia panameña.
El libro escrito en inglés se intitula How Wall Street created a Nation, J. P. Morgan; Teddy Roosevelt and Panama Canal, relata aspectos "escandalosos" relativos a la construcción del Canal.
Entre las figuras panameñas mencionadas en el libro de Ovidio Díaz figuran miembros de la Junta Revolucionaria y de la Junta Provisional de Gobierno, como Manuel Amador Guerrero, José De Obaldía y José Agustín Arango.
El autor de la obra nació en Pedasí e hizo sus estudios primarios y de primer ciclo en planteles de esa población santeña. Logró su licenciatura en Ciencias Políticas, en la universidad de Berkeley (California) y tiene una maestría de la Universidad de Cambridge.
Es hijo del veterano político Ovidio Díaz, ha laborado para JP Morgan y actualmente trabaja en el área financiera para un banco germánico. El escritor reside actualmente en la ciudad de Nueva York.
Un resumen de la obra realizado por el doctor Ricardo Arias Calderón destaca las maquinaciones de J.P. Morgan, fundador de una importante firma financiera de Wall Street; del abogado William Nelson Cromwell; del presidente Theodore Roosevelt; su secretario de Defensa y sucesor en la Casa Blanca William Howard Taft; su secretario de Estado, John Hay y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mark Hanna, quienes "habrían actuado sin ningún escrúpulo en favor de construir el Canal por Panamá", algunos de ellos "aprovechándose financieramente en lo personal, de manera directa o indirecta, a través de la participación en un consorcio formado para comprar acciones de la compañía francesa a precio de ganga, debido a su quiebra, para luego hacer que el gobierno norteamericano las pagara a un precio que significó una ganancia hasta del 1,233% para algunos beneficiarios".
Además se cuestiona al francés Philippe Bunau Varilla, quien propuso un texto de tratado peor al que presentó originalmente el Secretario de Estado norteamericano, para asegurar sus intereses personales en la compañía francesa.
En el libro se afirma que "cuando Colombia rechazó el tratado Herrán-Hay, William Nelson Cromwell planificó, instigó y manufacturó una revolución en Panamá ". Según la obra, la fecha de la independencia, el plan para llevarla a cabo, los recursos financieros, el apoyo norteamericano, y hasta el liderazgo panameño del movimiento habrían sido decididos u obtenidos por Cromwell.
Cromwell era un abogado de Nueva York con la reputación de salvar proyectos moribundos, que había sido contratado en 1896 como consejero de la Compañía Francesa del Canal de Panamá. Su principal función era combatir la construcción del Canal Interoceánico a través del Nicaragua.
En el desempeño de su labor, Cromwell fue despedido por seis meses, pero fue recontratado gracias a la intervención de Philippe Bunau-Varilla, quien había servido como contratista del Canal que proyectaban los franceses.
Los franceses alegaban que las propiedades en Panamá tenían un valor de $109 millones, pero el 4 de enero de 1902, Estados Unidos pagó sólo $40 millones por las acciones.
En otro libro, The American Historical Review, el profesor Charles Ameringer resalta que Cromwell utilizó dos empleados del Ferrocarril de Panamá para fomentar un movimiento separatista en Panamá.
Mientras, otro libro de Ernesto Castillero P. destaca que el Tratado Hay-BunauVarilla fue consecuencia de los errores, flaquezas e imprudencias de los prohombres panameños de 1903. El nombramiento de Phillippe Bunau-Varilla como primer enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de Panamá en Washington fue una de las más graves pruebas de imprevisión de los próceres, destaca esa publicación.
Además esa obra relata que Bunau Varilla prometió financiar la revolución con 100 mil dólares.
Otro dato interesante es que la firma de Sullivan y Cromwell fue seleccionada por el gobierno panameño para manejar los millones de la Posteridad, confirmado por $10 millones que entregó Estados Unidos a Panamá luego de la firma de los tratados de 1903.
A pesar de los cuestionamientos que se hacen a los próceres en el libro de Ovidio Díaz, el propio autor reconoce la valentía y los aportes de éstos, sobre todo del maestro José Agustín Arango, cuya determinación y honradez fue determinante para no dar marcha atrás en los planes separatistas.
Arango llegó al extremo de declinar en favor de Amador de ser el Primer Presidente de Panamá. Además hay que recordar que la Junta de Gobierno envió el 10 de noviembre de 1903 a Manuel Amador Guerrero, Federico Boyd y Pablo Arosemena, para tratar de asumir la negociación de los Tratados, pero la habilidad de Bunau Varilla, evitó esa gestión y al final terminó él siendo negociador.
Por su parte, el historiador Alberto McKay resaltó que el istmo existe "antes de que los Estados Unidos llegaran a Panamá".
McKay sostiene que no "se puede hablar que la nación panameña fue creada por alguien en el siglo XIX o en el siglo XX, porque es más vieja que los Estados Unidos.
El catedrático universitario alegó que quienes quieran estudiar a Panamá deben realizarlo en el terruño, y entrevistarse con los istmeños, porque los "archivos de Washington dan solamente la versión norteamericana". |